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La no discriminación por VIH

En México está prohibida la discriminación hacia las personas con VIH, sin embargo, aún existen casos de exclusión debido a la ignorancia y al miedo. A nadie se le puede obligar a hacerse una prueba de detección de VIH sin su consentimiento. Ninguna persona puede ser expulsada de su escuela o despedida de su trabajo por vivir con VIH. A nadie se le debe negar un servicio por su estado de salud o por pertenecer a la comunidad LGBTI. 

El artículo 1 de la Constitución, la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, y otras disposiciones legales y normativas prohíben actos de discriminación, sin embargo esto no provoca que la sociedad y algunas autoridades sigan rechazando y excluyendo a las personas que viven con VIH o que pertenecen a algunas poblaciones clave. Una persona que es víctima de algún acto de discriminación, puede acudir a alguna institución para denunciar, incluyendo la Comisión Nacional de Derechos Humanos, las comisiones estatales de derechos humanos, la COPRED y la CONAPRED. 

Es importante conocer nuestros derechos humanos para poder defenderlos debido a que desafortunadamente, las personas que viven con VIH aún son de las más vulnerables a experimentar actos de discriminación.

La no criminalización de la transmisión del VIH

En algunos estados del país, se considera un acto criminal la transmisión de “enfermedades mortales”, lo cual contraviene las recomendaciones internacionales, ya que este tipo de acciones refuerzan el estigma y la discriminación. Debido a que para la transmisión del VIH se requieren dos personas, ambas son responsables de la prevención o de una posible transmisión. Es importante mencionar que muchas de las personas que llega a transmitir el virus, no lo saben, debido a que es probable que no se hayan hecho una prueba de detección. La mayoría de personas que conocen su estatus de VIH, ya utilizan tratamiento y por lo tanto tienen muy bajas probabilidades de transmitir el virus. 

Las leyes que criminalizan la transmisión del VIH deben derogarse, debido a que no benefician a nadie y sólo perpetúan la falsa idea de que las personas que viven con VIH son peligrosas.

Derecho a la salud: acceso a tratamiento y pruebas

Todas las personas en México deben tener derecho a las pruebas de detección y al tratamiento, independientemente de su afiliación a alguna institución del sector salud. Existen muchas organizaciones de la sociedad civil que aplican pruebas rápidas de manera gratuita en todo el país. Además, existen Centros de Atención para la Atención del VIH e ITS (CAPASITS) en la mayoría de las ciudades grandes del país, donde también pueden hacer pruebas. 

En caso de ser positivo, se puede obtener tratamiento en la institución de salud a la que se tenga afiliación en caso de contar con IMSS, ISSSTE, PEMEX o Fuerzas Armadas. Si no se cuenta con ninguna de ellas, se puede afiliar al Seguro Popular y de esta forma recibir de manera gratuita los antirretrovirales y las pruebas de CD4 y Carga Viral. La atención de emergencias de salud también es un derecho en cualquier institución del Sector Salud, así que en caso de necesitar hospitalización, también se debe acceder a ella.

¿A dónde puedo acudir si me discriminan por vivir con VIH?

Dependiendo de qué tipo de acto de discriminación se trata, existen varias opciones. Si se sufre discriminación por parte de un servidor público, es decir, un empleado de gobierno como podría ser el personal de salud de una institución del Sector Salud, se puede acudir a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, si la institución pertenece al Gobierno Federal. SI la institución pertenece al Gobierno Estatal, se puede acudir a la Comisión de Derechos Humanos local. 

En caso de que el acto discriminatorio se dé entre particulares, se puede acudir al Consejo Nacional para Prevenir y Eliminar la Discriminación (CONAPRED), a sus equivalentes locales como es el caso de COPRED en la Ciudad de México, o se puede interponer una demanda penal en aquellos estados donde la discriminación está considerada un delito.

Derechos sexuales y reproductivos de personas con VIH

A las personas que viven con VIH, se les deben garantizar el libre ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos al igual que a cualquier otra persona. Entre ellos, se incluye el derecho a la confidencialidad, al disfrute de su vida sexual, a recibir información completa y científica sobre salud sexual, entre otros. Las personas que viven con VIH pueden seguir teniendo una vida sexual activa la cual debe ser llevada de manera informada y responsable. 

Los avances en el tratamiento permiten que una mujer que vive con VIH que se quiere embarazar, pueda hacerlo sin transmitir el virus a su bebé por lo que no se debe negar el derecho de las mujeres a decidir sobre su sexualidad o su maternidad. En México, muchas mujeres que adquieren VIH lo hacen por su pareja sexual regular, ya sea novio o esposo. Por ello, no debemos confiarnos de que por tener una sola pareja, las mujeres no van a adquirir el virus. En el caso de que en una pareja, el hombre es el que vive con VIH y quiere embarazar a su pareja, se pueden explorar opciones como el uso de PrEP además del tratamiento como prevención para evitar la transmisión de VIH en una relación sin condón.

Derechos de las poblaciones clave

En México, no se criminalizan las prácticas de los hombres que tienen sexo con hombres, las personas que ejercen el trabajo sexual y los usuarios de drogas inyectables, sin embargo por el desconocimiento de algunas autoridades, en ocasiones existe discriminación e incluso acoso policial. 

Los derechos de los hombres gays y HSH, así como las mujeres trans y otros integrantes del colectivo LGBTI, ya son reconocidos desde la Constitución y diferentes leyes y resoluciones de la Suprema Corte. A pesar de esto, existe aún homofobia y transfobia en diferentes partes de nuestra sociedad, incluyendo al gobierno. Si se llegara a experimentar discriminación, se puede acudir a las mismas instituciones mencionadas en secciones anteriores. 

En el caso de las personas que ejercen el trabajo sexual y las que utilizan drogas, existen algunas lagunas legales. Sin embargo estas prácticas no son delitos y por lo tanto, también se deben garantizar todos los derechos de quienes las llevan a cabo, incluyendo el derecho a la salud de TS y UDI.

 
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