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¿Qué es el VIH?

El VIH es el virus de inmunodeficiencia humana, un virus de tipo retrovirus que ataca el sistema inmunológico, es decir, las defensas del cuerpo de quienes lo tienen. El VIH sólo se puede adquirir por vía sexual, sanguínea y perinatal, es decir, de una madre a su hijo. Una vez que el VIH ha entrado al cuerpo es imposible eliminarlo, sin embargo, es posible controlar sus efectos dañinos en el organismo humano a través del uso de medicamentos. Una persona que vive con el virus, puede llevar una vida normal durante muchos años o incluso décadas, siempre y cuando utilice el tratamiento antirretroviral (ARV). 

El VIH se deriva de un virus que existía entre monos de la región central de África, que en la primera mitad del siglo XX, mutó y pasó a los humanos en quienes se convirtió en uno de los virus más mortíferos a partir de la década de 1980, cuando se detectó en países de América y Europa. 

Cualquier persona puede adquirir VIH sin importar su sexo, su ocupación, su orientación sexual o su identidad de género. Al darse la transmisión del VIH, únicamente por ciertas vías es posible prevenirlo.

¿Qué es el sida?

El sida es el Síndrome de Inmuno-Deficiencia Adquirida, que es un conjunto de síntomas que se presentan entre personas que viven con el VIH una vez que el virus ha afectado de manera severa el sistema inmunológico. Estos síntomas pueden provocar que algunas infecciones llamadas "oportunistas" se manifiesten en el cuerpo de quien vive con VIH debido a que sus defensas son muy débiles para combatirlo. 

El sida puede tardar años en aparecer después de que una persona ha adquirido el VIH o puede nunca aparecer, entre aquellos que están utilizando medicamentos antirretrovirales (ARV) y que tienen un buen apego a ese tratamiento. Una vez que una persona con VIH llega a la etapa de sida no significa que va a morir, ya que tiene la posibilidad de recuperarse, sin embargo en muchos casos esto no sucede.

¿Cómo se transmite el VIH?

El VIH se transmite por el contacto de fluidos y/o mucosa de una persona que vive con VIH con una que no lo tiene. Estos fluidos incluyen la sangre, el semen, los fluidos vaginales y la leche materna. El intercambio de estos fluidos se da durante las relaciones sexuales sin protección, compartir jeringas o agujas, así como durante el embarazo, el parto y lactancia de una madre a su hijo. 

Es importante resaltar que el VIH no se "contagia" ni se "infecta" sino que se "transmite". Por esta razón, es inadecuado hablar de personas contagiadas o infectadas, la mejor forma de referirse a una persona que tiene el virus es persona que vive con VIH. Por último, es preciso decir que todas las formas de transmisión del VIH son prevenibles.

¿Cómo no se transmite el VIH?

No existe posibilidad de transmisión durante las siguientes actividades: - Saludar de mano, abrazar o acariciar a una persona que vive con VIH - Besar a una persona que vive con VIH - Compartir platos, cubiertos u otros utensilios de cocina con una persona que vive con VIH - Compartir cepillos de dientes con una persona que vive con VIH - Picaduras de un mosquito que haya picado a alguien que viva con VIH - Tener contacto con orina o heces fecales de una persona que vive con VIH - Tener relaciones sexuales con condón con una persona que vive con VIH - Que una personas que viva con VIH escupa, tosa o estornude - Masajear o masturbarse con una persona que vive con VIH - Compartir el espacio de trabajo o vivienda con alguien que vive con VIH - Cualquier contacto social cotidiano

Transmisión sexual

La transmisión sexual del VIH se puede dar básicamente a través de la penetración vaginal (pene-vagina) y la penetración anal (pene-ano) sin protección. Existen muy pocas probabilidades de transmisión durante el sexo oral. La transmisión sexual del VIH se previene teniendo sexo protegido, es decir, utilizando condón. 

Durante la penetración vaginal o anal, tanto el pene como la vagina y el recto tienen fricción, por lo cual están en sumo contacto los fluidos corporales infecciosos (como el semen y los fluidos vaginales) con partes de nuestro cuerpo cubiertas por mucosa como el interior del ano y la vagina. Es el contacto entre fluidos y mucosa la vía para que se transmita el VIH, de ahí la importancia del sexo protegido. 

En el caso del sexo oral, existe posibilidad de transmisión cuando existen encías sangrantes, llagas o pequeñas lesiones en la boca. Es preciso mencionar que la saliva no transmite el VIH por lo que el besar a alguien que vive con VIH no implica ningún riesgo. La saliva no tiene una cantidad importante de carga viral que la haga un "fluido infeccioso".

Transmisión vertical

La transmisión vertical o perinatal se refiere a la transmisión del VIH que puede existir de una madre hacia su hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia. La transmisión materno-infantil se puede prevenir a través del uso de tratamiento antirretroviral durante el embarazo y al momento del parto, junto con opciones de alimentación alternativas que sustituyan la alimentación materna (lactancia). 

Motivo por el cual actualmente las mujeres con VIH que quieran embarazarse pueden hacerlo sin transmitir el virus a su bebé, razón por la cual sus derechos y decisiones en torno a su sexualidad y reproducción deben de ser respetadas plenamente. En los últimos años, ha habido menos de 100 casos nuevos de transmisión vertical en México, sin embargo es fundamental que las mujeres se hagan las pruebas durante el embarazo para que ese número se reduzca a cero.

Transmisión sanguínea

La transmisión sanguínea se puede dar por el contacto de una persona con la sangre de alguien que vive con VIH. Este contacto puede ser a través de transfusiones sanguíneas, por compartir con agujas o jeringas o equipo de inyección, o por utilizar material quirúrgico no esterilizado. 

La transmisión sanguínea se puede prevenir a través del tamizaje, es decir, del análisis de la sangre, al mismo tiempo que se puede prevenir con programas de intercambio de jeringas para las personas que consumen drogas inyectables. Cabe mencionar que desde el 2008, no se ha reportado ningún caso en México de transmisión sanguínea por de VIH por transfusión debido a que desde mediados de la década de los ochenta toda la sangre tiene un proceso de tamizaje.

Mitos sobre la transmisión del VIH

Desde la aparición del VIH, ha habido una gran cantidad de rumores sobre formas de transmisión del virus. Sin embargo, es importante decir que el VIH no se transmite por los contactos habituales de se tienen durante la vida cotidiana, el VIH no se transmite por besar, dar la mano, abrazar, compartir espacios o utensilios de cocina con alguien que vive con el virus, por toser o estornudar. 

Los mitos sobre el VIH surgen del desconocimiento, de la falta de información certera sobre el VIH y el sida y de estereotipos o nociones erróneas sobre las prácticas de las personas. Entre los mitos más populares que han surgido en torno al VIH se encuentran: que personas con jeringas en las discotecas inyectaban a las personas con sangre que contenía VIH; se decía también que había agujas infectadas con VIH en los asientos del cine, las cuales lo transmitían al momento de sentarse; se ha hablado incluso de la inyección de sangre con VIH en naranjas; existe el mito también de que el sida se podía curar al tener relaciones sexuales con una mujer "virgen". También se pensaba que el uso de poppers (un líquido inhalable usado para la estimulación en el sexo) transmitía el virus. También se pensó que el VIH sólo podía afectar a personas homosexuales o usuarias de drogas. 

Todas estas ideas son completamente FALSAS. La existencia de mitos sobre la transmisión del VIH, vulnera y estigmatiza a las personas que viven con el virus.

Historia natural del VIH: ¿Cómo actúa el virus?

Una vez que el VIH entra al cuerpo humano por alguna de las tres vías que se mencionaron, el virus comienza a atacar al sistema inmunológico, es decir, al sistema encargado de nuestra defensa y protección frente a agentes extraños e infecciosos. 

1. Una vez en nuestro organismo, el VIH se sujeta de los receptores de las células CD4 (estas células con parte fundamental de nuestro sistema inmunológico) para, a través de una fusión "entrar" en ellas y replicarse. 

2. Al entrar en las células CD4, el VIH libera las enzimas con información genética del virus, las cuales le ayudarán a replicarse, libera dos hebras de ARN y tres enzimas fundamentales para su reproducción: la transcriptasa inversa, la Integrasa y la Proteasa. 

3. Se crea ADN viral por la función de la transcriptasa inversa. Como todos los retrovirus, el VIH, gracias a la función de la transcriptasa inversa transcribe el ARN viral en ADN (ahora también viral), haciéndolo así compatible con el material genético de la célula CD4 y por lo tanto logrando que el virus se replique de manera "natural" en el organismo. 

4. El ADN de doble hélice viral es transportado al núcleo de la célula CD4 para integrarlo al ADN de la célula, donde puede pasar años sin estar "activado". 

5. Una vez "activado" el ADN viral, se crea nuevo ARN viral, el cual se utilizará como "molde" para crear nuevas proteínas y enzimas del VIH. 

6. Las nuevas proteínas virales se mueven a la superficie de la célula CD4, en donde esperan madurar. En este momento una nueva copia del virus existe, sin embargo, no puede infectar, ni replicarse en otras células ya que aún no está madura . 

7. La proteasa divide cada una de las proteínas del virus, logrando así que la nueva copia de VIH madure y esté lista para infectar y replicarse en otras células. 

Es preciso decir que cada virus produce cientos de copias de VIH a partir de una sola célula y que aproximadamente por cada tres copias, hay una mutación

Detección del VIH

El VIH sólo puede ser detectado a través de una prueba diseñada específicamente para ello. Es decir, no es posible decir a simple vista si una persona vive con VIH o no. Las pruebas de VIH lo que detectan son los anticuerpos al VIH que están en la sangre, es decir, los agentes que nuestro organismo desarrolló para responder al virus. La detección del VIH es fundamental para cuidar y mejorar nuestro estado de salud, por lo cual es recomendable hacernos la prueba de manera periódica. En México, 1 de cada 3 personas que tiene VIH, no lo sabe. 

Existen diferentes tipos de pruebas tales como las sanguíneas que requieren análisis en un laboratorio, las pruebas rápidas que sólo requieren una gota de sangre y las pruebas de saliva. Cuando se aplica una prueba de estas y sale reactiva, es decir positiva, se debe aplicar una segunda prueba confirmatoria antes de tener la certeza de que la persona vive con VIH.

Derecho a la salud de las personas con VIH

De acuerdo con diversos instrumentos internacionales y con las leyes mexicanas, ninguna persona puede ser discriminada por su condición de salud, por lo cual las personas con VIH cuentan con los mismos derechos que el resto de las personas. La promoción y protección de los derechos humanos de las personas con VIH es fundamental para el bienestar de quienes viven con el virus 

Las personas con VIH requieren acceso a pruebas diagnósticas sin restricciones, las cuales deben de ser informadas, voluntarias, confidenciales y gratuitas; además, requieren tener acceso libre e igualitario a atención y servicios de salud amigables, en los cuales las y los profesionales de la salud les den un trato respetuoso, les brinden atención de calidad e información precisa sobre los tratamientos o procedimientos que se les realizarán. 

De igual forma, las personas con VIH tienen derecho al acceso universal a tratamiento antirretroviral de manera gratuita a través del sector salud, así como a exámenes de Carga Viral y conteo de células CD4, junto con acompañamiento médico para monitorear adecuadamente la eficacia del régimen de tratamiento que utilizan 

Es de particular importancia mencionar a las mujeres con VIH, quienes no pueden ser objeto de esterilizaciones forzadas, deben recibir información clara, oportuna y certera para que ellas decidan sobre la atención médica que desean obtener.

Breve historia del VIH en el mundo

Los primeros casos de VIH se conocieron en 1981 en California, sin embargo existe evidencia de que el virus había existido desde varias décadas atrás en la región central de África, particularmente en la República Democrática del Congo (antes llamada Zaire) desde donde pasó a Haití, en el Caribe y de ahí, llegó a Estados Unidos donde finalmente se reportó como un virus desconocido hasta el momento. 

Los primeros grupos afectados por el VIH fueron hombres homosexuales, pacientes con hemofilia y usuarios de heroína inyectable, es en 1982 que se le da un nombre de manera temprana a esta "nueva" patología, el CDC (Centro para el Control y Prevención de Enfermedades) establece el término sida. Poco a poco se hizo visible que cualquier persona que tuviera contacto sexual o sanguíneo con una persona que viviera con VIH, estaba en riesgo, motivo por el cual para 1983, las parejas femeninas de los hombres que tenían relaciones sexuales con otros hombres también forman parte de los nuevos casos de VIH. Es también en 1983 que los primeros casos de VIH se presentan en México. 

La epidemia del VIH se expandió a todo el mundo hasta que a finales de los años 80, ya se habían reportado casos en todas las regiones del planeta. Sin embargo, la epidemia no se comportó igual en todos los continentes: en África afectó más a las y los jóvenes heterosexuales; en Europa del Este y Asia Central, afectó más a los usuarios de drogas inyectables; en el sur de Asia afectó más a las personas que se dedican al trabajo sexual, mientras que en Europa y en las Américas, los hombres gays y otros hombres que tienen sexo con hombres fueron los más afectados. 

De igual forma, en la década de los 80, se descubrió que el uso del condón podría servir para prevenir la transmisión sexual del virus y además, se inventaron las pruebas diagnósticas para detectar los anticuerpos del VIH y se aprobó el primer antirretroviral (Zidovudina AZT) para el tratamiento del VIH. En los 90 se conocen los beneficios de la terapia antirretroviral altamente activa, es decir, que el uso de más de un ARV es sumamente efectivo para evitar u obstaculizar la replicación del virus, sin embargo, aún hoy, hay millones de personas en el mundo que todavía no tienen acceso a ellos. También en esta década se crea el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH y el sida (ONUSIDA) que es el encargado de coordinar los esfuerzos de 11 organismos de Naciones Unidas en torno a la VIH. 

Durante la década pasada la epidemia del VIH es catalogada como la más desastrosa de los tiempos modernos y como la principal causa de muerte entre las personas de 15 a 59 años, razón por la cual, la respuesta a la epidemia fue incluida como uno de los 8 Objetivos de Desarrollo del Milenio en el año 2000 por la ONU. Además, el VIH fue el primer asunto de salud en torno al cual se realizó una sesión especial en la Asamblea General del mismo organismo en el año 2001. 

De igual forma, en 2001 en la reunión de la Organización Mundial del Comercio, realizada en Doha, Qatar, se acuerda que los países en vías de desarrollo pueden comprar o desarrollar medicamentos antirretrovirales genéricos para hacer frente a la crisis de salud pública que representa el VIH, en este mismo sentido se crea el Fondo Mundial de Lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria y un año después comienzan sus primeras subvenciones.
 

¿Qué son las ITS?

Son infecciones que se transmiten de persona a persona a través del contacto sexual, particularmente penetración vaginal y anal, así como sexo oral. Algunas infecciones también se pueden transmitir a través del frotamiento de los genitales incluso si no hay penetración. Cada ITS tiene diferentes formas de manifestarse: algunas provocan comezón, otras ardor al orinar, también pueden causar mal olor en el área genital o el crecimiento de verrugas. Sin embargo, también hay algunas ITS que si no se atienden a tiempo, pueden provocar daños a la salud más graves como pueden ser afectaciones al sistema nervioso central o incluso cáncer. 

La mayoría de las ITS son tratables con relativa facilidad si se detectan a tiempo. Por ello es fundamental que cuando aparezca cualquier anomalía en la zona genital o anal, se acuda de inmediato al personal médico. Mientras más tiempo se deje pasar, es más difícil tratarlas y las consecuencias pueden ser peores así que es importante quitarnos la pena de acudir a una unidad de salud. Algunas ITS se pueden detectar a simple vista pero otras requieren pruebas de laboratorio o pruebas rápidas para ser identificadas. 

El uso del condón previene la mayoría de las ITS, sin embargo hay algunas que se pueden transmitir debido al contacto piel con piel por lo que es importante evitar tener contacto sexual cuando se sabe o se sospecha que se tiene alguna de estas infecciones.

VPH y condilomas

Existen diferentes tipos de virus del papiloma humano (VPH). Algunos pueden provocar condilomas, otros pueden causar cáncer y otros, no provocan ningún problema. Los condilomas son verrugas o protuberancias no dolorosas que aparecen en las zonas internas, externas o circundantes de los genitales. Se adquieren a través de la penetración anal y vaginal, por el contacto con la piel con algún condiloma y a través del sexo oral. Los condilomas los provoca el tipo de VPH menos grave y no suele estar asociado al cáncer. Existe otro tipo de VPH más grave que no provoca condilomas ni ningún otro síntoma aparente y que sí puede aumentar el riesgo de padecer cáncer cérvico-uterino, de ano, de garganta y otros. 

Los condilomas se pueden identificar a simple vista ya que comienzan como si fuera un granito el cual va creciendo. Los condilomas internos deben ser diagnosticados por un médico mediante un tacto rectal, una anoscopia o una citología vaginal. En función de cómo sean los condilomas, de su cantidad y de dónde estén localizados, el personal médico puede aconsejar que se eliminen mediante la aplicación de un fármaco en crema, por congelación e, incluso, en algunos casos quirúrgicamente. 

En el caso de los tipos de VPH que no provocan condilomas, se deben detectar a través de un papanicolau o citología vaginal o anal. Esto es recomendable para todas las personas que tengan una vida sexual activa, para detectar a tiempo la posible presencia de células cancerígenas provocadas por el virus. 

Existen vacunas que pueden prevenir las formas más comunes de VPH, tanto las que causan condilomas como las que causan cáncer, sin embargo es ideal que estas se apliquen antes de que las personas comiencen a tener una vida sexual activa.

Gonorrea

La gonorrea es una ITS provocada por una bacteria. Puede causar lesiones irreversibles a los órganos sexuales y provocar infertilidad. También puede causar dolor e inflamación en las rodillas y otras articulaciones, pequeñas ampollas de color rojo en la piel y problemas cardíacos. Hay que tener en cuenta que la gonorrea y muchas otras ITS también pueden aumentar las probabilidades de adquirir VIH. 

Entre los síntomas que presentan los hombres se encuentra: una secreción tipo pus de color blanca o amarilla, dolor al orinar e inflamación o irritación del prepucio, es decir, en la piel que cubre el glande. En las mujeres se puede presentar secreción vaginal tipo pus amarilla o verde, dolor al orinar, dolor en el vientre así como sangrado entre periodos. 

La gonorrea es relativamente fácil de detectar y se puede curar a través de antibióticos, pero es fundamental acudir a una unidad de salud para la detección y tratamiento.

Sífilis

La sífilis es una infección que se adquiere a través de la penetración anal, vaginal y sexo oral, e incluso por el contacto de la piel con alguna lesión. También se puede transmitir por vía perinatal, es decir, de una madre a su hijo durante el embarazo o el parto. Si no se trata de manera adecuada, al cabo de los años la infección por sífilis puede desencadenar graves trastornos psíquicos, de movilidad, de visión y de corazón. 

Se puede detectar a través de pruebas de laboratorio o a través de pruebas rápidas que se hacen con tan sólo una gota de sangre, similares a las pruebas de embarazo. Su tratamiento consiste básicamente en antibióticos, pero es necesario contar con un diagnóstico adecuado hecho por personal médico. 

Entre los primeros síntomas, se encuentra en primer lugar una pequeña llaga que puede aparecer en la zona genital o anal. Posteriormente puede aparecer sarpullido y erupciones en la piel, úlceras, inflamación de los ganglios, fiebre y malestar, dependiendo de cuánto tiempo haya pasado desde la transmisión. En muchas ocasiones, la sífilis no provoca ningún síntoma o en ocasiones, los síntomas desaparecen pero la infección persiste, por lo cual algunas personas no reciben tratamiento pensando que ya se curaron.

Herpes genital

El herpes es provocado por un virus que se transmite a través de la penetración vaginal, anal y el sexo oral, sin embargo también se puede transmitir por el roce de la piel con una persona que tiene el virus por lo que el condón no siempre puede prevenirlo. 

Se caracteriza por pequeñas ampollas en la zona genital o anal que cuando se revienta, crean llagas que provocan dolor. En el caso de las mujeres, pueden provocar también úlceras y llagas en el cérvix. Las manifestaciones del herpes pueden llegar a darse en repetidas ocasiones ya que el virus permanece en el cuerpo aún si no se presentan síntomas. Existen medicamentos antivirales para tratar el herpes así que lo ideal es acudir a una unidad de salud si se presenta algún síntoma.

Tricomoniasis

Es una ITS provocada por una bacteria que se transmite por penetración anal o vaginal y sexo oral. En los hombres puede provocar una secreción lanca en el pene, dolor al orinar así como enrojecimiento o ardor en el prepucio, es decir, la piel que cubre al glande. En el caso de las mujeres, puede provocar una secreción vaginal amarilla o verde, dolor o comezón en la vulva y dolor en el vientre. Puede ser tratada con antibióticos, pero es necesario hacer análisis de laboratorio para determinar la presencia de la bacteria.

Piojos o ladillas

A través del contacto sexual, también se pueden transmitir los insectos conocidos como piojos o ladillas, los cuáles se alojan en el vello púbico pero también pueden radicar en el cabello u otras zonas donde exista vello como es el caso del ano de los hombres. 

El condón no previene la transmisión de los piojos debido a que la transmisión se da por el frotamiento de la zona genital y no necesariamente por penetración. Son tratables fácilmente con algunos jabones y shampoos, así como la eliminación del vello púbico a través de una rasuradora. Los piojos pueden provocar picazón intensa debido a que se adhieren a la piel. Si la presencia de piojos es muy intensa, se recomienda acudir con el personal de salud.

Clamidia

La clamidia es una infección que se adquiere a través de la penetración anal y vaginal y del sexo oral. Es una de las ITS más frecuentes, junto con la sífilis y la gonorrea. Puede causar lesiones irreversibles en los órganos sexuales y provocar infertilidad si no se trata de manera oportuna. 

Algunos de los síntomas que se pueden presentar incluyen en el caso de los hombres: una supuración blanca en el pene, sensación de escozor al orinar, inflamación de los testículos y dolor en el recto o presencia de sangre. En el caso de las mujeres, dolor al orinar, mayores secreciones vaginales, dolor o sangrado durante las relaciones sexuales, sangrado entre periodos. Cabe mencionar que casi la mitad de las infecciones por clamidia no dan ningún síntoma por lo que si las personas la tienen y no se detectan, podrían transmitirla a otras personas. 

Es fácilmente detectable cuando los síntomas son visibles, sin embargo entre quienes no presentan síntomas, es necesario hacer un cultivo con la secreción obtenida de un raspado vaginal o uretral.

Hepatitis B y C

La hepatitis es una infección del hígado causada por diferentes tipos de virus, siendo los más comunes el tipo A, B y C. Por vía sexual, puede transmitirse la hepatitis B y C por penetración anal o vaginal sin condón y, en menor medida, por sexo oral. 

Algunos de los síntomas de la hepatitis son: coloración amarillenta de la piel y ojos (ictericia), cansancio extremo, fiebre y dolor articular, pérdida de apetito, náuseas y vómito, orina de color oscuro, dolor en la zona del hígado. La mayoría de personas que adquieren hepatitis B se recuperan totalmente pero en algunos casos puede volverse crónica, provocando lesiones hepáticas, que en algunos casos podrían desarrollar un cáncer de hígado e incluso la muerte. Algo similar ocurre con la hepatitis C que tiende a ser más agresiva que la B. 

Existen vacunas para prevenir la hepatitis A y la B, sin embargo, no existe tratamiento para ellas, sólo cuidados para que la enfermedad no se vuelva grave o crónica. En el caso de la hepatitis C, hasta hace poco no existía ningún tratamiento pero ya hay forma de curarla con medicamentos.

¿Cómo se pueden detectar las ITS?

El periodo en el que las ITS empiezan a mostrar síntomas puede variar desde unos días, hasta algunos meses, por lo cual es importante detectarlas cuanto antes. Existen diferentes pruebas para detectar las ITS. Por ejemplo, existen pruebas rápidas para detectar sífilis y hepatitis B que consisten en obtener una gota de sangre del dedo de una mano para que un pequeño artefacto pueda detectar anticuerpos en menos de 15 minutos, similares a las pruebas rápidas de VIH. 

Otras ITS sólo se pueden detectar con pruebas de laboratorio, ya sea a través de sangre o de cultivos que se hacen con exudados vaginales, rectales o de la uretra en el caso de los hombres, es decir, que se hace un ligero raspado en el área donde se sospecha que puede haber presencia de algún patógeno y se lleva a laboratorio. 

Lo más importante es que si tú o tu pareja tienen cualquier anomalía en la zona genital o anal, acudan lo más pronto posible a una unidad de salud ya que mientras más tiempo pase, más difícil puede ser el tratamiento de la infección.


 
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