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¿En qué consiste el tratamiento para el VIH?

Los antirretrovirales son los medicamentos utilizados para detener la reproducción del VIH y con esto el avance de la infección hacia el sida e incluso la muerte. Los ARV tienen por función y objetivo evitar la replicación del virus en el sistema inmunológico. De igual forma, los antirretrovirales logran que el sistema inmunológico restaure sus funciones y que la transmisión (vertical y horizontal) del virus se reduzca incluso a menos del 1%; los antirretrovirales no curan el VIH, pero sí permiten que el VIH sea meramente una condición de vida. 

Los tratamientos para el VIH han evolucionado favorablemente, reduciendo el número de tomas así como los efectos secundarios. Son altamente efectivos por lo que pueden controlar el virus y reducirlo hasta que la carga viral sea indetectable.

¿Cómo actúan los medicamentos en el organismo?

El objetivo principal de los ARV es detener la replicación del virus y con esto, las enfermedades relacionadas con el VIH y por tanto, la mortalidad relacionada al mismo, su segunda meta es reducir la incidencia del VIH. La función de los medicamentos ARV en nuestro organismo es evitar la replicación del VIH bloqueando cada una de sus etapas de reproducción o evitando que entren a nuestro organismo.

¿Cuáles son los efectos secundarios del tratamiento?

Los ARV, como todos los medicamentos pueden provocar efectos secundarios. Al iniciar la toma de ARV algunas personas pueden tener diarrea, dolor de cabeza o malestar general, otras personas tienen problemas relacionados con el sueño.

¿Qué efectos pueden existir cuando se comienza a usar tratamiento?

Entre los efectos secundarios que pueden aparecer al iniciar con el tratamiento antirretroviral se encuentran: diarrea, dolor de cabeza, sueños vividos, depresión y malestar general. Es preciso decir que estos efectos secundarios desaparecen a los pocos días o semanas de haber iniciado el tratamiento. Todos los medicamentos, incluidos los antirretrovirales, tienen efectos secundarios, de ahí la importancia de tomarlos bajo supervisión médica y siempre en la dosis y los horarios definidos.

¿Qué pasa si soy positivo y no uso tratamiento?

Si vives con VIH y no utilizas tratamiento, tu sistema inmunológico, el encargado de la defensa de tu organismo contra infecciones y/o enfermedades, comenzará a deteriorarse hasta el punto en el el VIH progrese a sida, es decir cuando tu organismo estará tan débil que no podrá protegerte de infecciones oportunistas.

¿Qué pasa si estoy en tratamiento y lo interrumpo?

Es recomendable que tomes tu tratamiento antirretroviral tal como lo recomienda el médico, ya que la adherencia define el nivel de efectividad que tendrá el tratamiento en tu organismo, por lo tanto, a mayor adherencia, mejores resultados en tu salud. Si ya estás en tratamiento antirretroviral y lo interrumpes, detienes el efecto benéfico que tiene el medicamento en tu cuerpo, es decir, para que el componente activo del antirretroviral funcione debe de estar constantemente en el cuerpo. 

La posibilidad de que desarrolles resistencia a los antirretrovirales aumenta al interrumpir el tratamiento, con lo cual se da de nuevo un deterioro en tu sistema inmunológico. La resistencia al tratamiento antirretroviral, sólo se resuelve con un tratamiento antirretroviral de otra línea. Interrumpir el tratamiento representa únicamente daños a tu salud, por lo cual si tienes dudas o no te sientes bien con el tratamiento antirretroviral que estás tomando, lo más recomendable es que converses con tu médico.

¿Existen reacciones con otros medicamentos o sustancias?

Algunos medicamentos antirretrovirales ven aumentada o disminuida su eficacia en el organismo al tomarlos junto con otros medicamentos o sustancias, por lo cual, es importante decirle al médico sobre otra condición de salud que tengamos o sobre prácticas de consumo de sustancias. 

Entre los medicamentos o sustancias que pueden incrementar o disminuir los efectos de los antirretrovirales en nuestro cuerpo se encuentran:
• otros medicamentos (antihistamínicos y esteroides)
• drogas recreativas (como las metanfetaminas)
• té o tratamientos herbales (hierba de San Juan) 

Es importante decir que las reacciones entre medicamentos o sustancias con los antirretrovirales varían de acuerdo en cada persona, por esto el tratamiento antirretroviral, bajo supervisión médica es fundamental.

¿Dónde puedo recibir tratamiento para el VIH?

Depende de si estás o no estás afiliado a alguna institución de seguridad social. Si estás afiliado al IMSS, ISSSTE, PEMEX o Fuerzas Armadas, tendrás que acudir a tu unidad de salud y ahí te indicarán si te atienden ahí o si tienes que acudir a algún hospital de especialidad para acudir con un infectólogo o algún médico que pueda recomendarte el tratamiento que necesitas con base a tus pruebas de carga viral, CD4 y de fenotipo. 

Si no estás afiliado a ninguna de esas instituciones, puedes afiliarte al Sistema de Protección Social en Salud, también llamado Seguro Popular, y acudir a un Centro Ambulatorio Para la Atención del VIH e ITS (CAPASITS) o un Servicio de Atención Integral (SAI) a recibir tanto las pruebas como el tratamiento. En caso de que no haya un CAPASITS en el lugar donde vives, es probable que tengas que trasladarte a la ciudad más cercana que cuente con ese tipo de centros. 

Cabe mencionar que los tratamientos que se reciben en las diferentes instituciones son prácticamente los mismos, todos son medicamentos originales y de última generación por lo que puedes confiar que sin importar a dónde acudas, recibirás tratamiento de calidad.

¿Dónde puedo recibir tratamiento para otras ITS?

La atención de otras ITS normalmente se da en los centros de atención de salud que te corresponda. Es decir, si estás afiliado al IMSS, ISSSTE, PEMEX o Fuerzas Armadas, tendrás que acudir a tu clínica familiar. Si tienes Seguro Popular, deberás acudir a una clínica u hospital general que dependa de los servicios de salud de tu estado. Los servicios privados también pueden atender ITS, dependiendo su gravedad. Existen muchos médicos generales que pueden atender las ITS, es decir, no necesitas acudir a un urólogo, ginecólogo o proctólogo para tratarlas.

¿En qué puede cambiar mi vida si vivo con VIH?

Hoy en día, vivir con VIH ya no es sinónimo de muerte. En México, la atención y el tratamiento es gratuito y se puede tener una buena calidad de vida si se detecta a tiempo. En realidad lo único en lo que cambiará tu vida es que tendrás que tomar un medicamento todos los días, deberás acudir a la unidad de salud cada cierto tiempo a recibir los medicamentos y deberás hacerte exámenes cada ciertos meses para saber el estado de tus células CD4 y la carga viral. Todo lo demás, puede seguir siendo como había sido. 

En ocasiones, existe miedo a sufrir discriminación, pero el marco legal de nuestro país nos brinda las herramientas para que ello no ocurra. Es tarea de todos luchar contra el estigma y el rechazo a las personas con VIH por lo que tu participación en esfuerzos encaminados a ese cambio puede ser importante.

VIH no es igual a muerte

En la década de los 80, se pensaba que recibir un diagnóstico positivo de VIH era una sentencia de muerte debido a que no existían medicamentos. Sin embargo, hoy en día, existe una buena cantidad de tratamientos antirretrovirales que permiten que las personas que viven con el virus, puedan extender su vida de manera indefinida, es decir, puede ser que nunca lleguen a desarrollar sida y por lo tanto puedan llevar una vida normal. 

En este sentido, es importante la adherencia a los medicamentos los cuales deben tomarse todos los días, idealmente de por vida. También es fundamental llevar un estilo de vida saludable, con una buena alimentación, actividad física, descanso suficiente y sin adicciones. 

Es importante mencionar que sí hay personas que aún mueren por enfermedades relacionadas con el sida, pero esto sucede particularmente entre personas que no detectaron la presencia del VIH oportunamente y durante años, su sistema inmunológico se fue desgastando. También hay personas a las que los medicamentos no les funcionaron adecuadamente por lo que tampoco se debe confiar al 100% en que los tratamientos van a funcionar bien.

Vivir con VIH es una condición de salud controlable

El uso de antirretrovirales permite que una persona que vive con VIH pueda llevar su vida de manera normal, pero es importante que cada 6 meses o al menos 1 vez al año se haga pruebas de carga viral y CD4 para asegurarse que los medicamentos están funcionando. Esto debido a que puede ser que el tratamiento esté fallando aunque la persona se sienta físicamente bien. 

El uso de suplementos alimenticios no es necesario pero si la persona quiere usarlos, no hay problema. Lo que sí es importante es no confiar en los llamados “productos milagro” ya que si bien algunos pueden tener propiedades nutritivas o incluso estimulan las defensas del cuerpo, ningún producto combate al virus, por lo que a mediano plazo la persona puede tener una recaída.

Carga viral indetectable

La carga viral indetectable se refiere a cuando la cantidad del virus en el cuerpo de una persona que vive con VIH ha disminuido a niveles indetectables por las pruebas de laboratorio, lo cual no significa que el virus haya desaparecido. Una persona cuya carga viral es indetectable puede gozar de buena salud en general sin peligro de que su sistema inmunológico esté siendo atacado por el VIH. Además, la posibilidad de que pueda transmitir el virus a otra persona es prácticamente nula. 

Para tener una carga viral indetectable es importante tener una buena adherencia a los medicamentos y llevar un estilo de vida saludable. Una vez que una persona ha alcanzado el nivel de indetectable, puede mantenerse de esa forma por años e incluso décadas. Sin embargo, si llegara a presentar algún problema, puede hablar con su médico para que le cambie el tratamiento a algún otro que le sea más efectivo.

Vida sexual

Las personas que viven con VIH tienen el derecho de disfrutar de una vida sexual libre y placentera pero es importante tomar precauciones. El uso consistente de condón es fundamental debido a que puede existir transmisión de otras ITS e incluso puede existir una reinfección por el VIH de una distinta cepa, es decir, un tipo diferente de virus que pudiera ser resistente a algunos medicamentos. 

Las personas que viven con VIH tienen mayor probabilidad de que las ITS las afecten más. Por ejemplo, en caso de tener infección por herpes, pueden experimentar episodios recurrentes de ampollas y úlceras provocadas por ese virus. Además, en caso de tener VPH, tienen mayor probabilidad de desarrollar cáncer de garganta, vaginal o anal. Por ello, es importante utilizar condón en todas sus relaciones sexuales. 

Cabe mencionar que una personas que vive con VIH y que además utiliza condón, tiene una nula probabilidad de transmitir el virus.

Adherencia a los medicamentos

Todos los medicamentos antirretrovirales requieren ser tomados diariamente para su adecuado funcionamiento. Si la persona que vive con VIH olvida tomarlos un día o dos, no pasa nada siempre y cuando no se vuelva una situación habitual. En ocasiones, puede haber desabasto de medicamentos en las clínicas por lo que los usuarios con VIH deben buscar medicamentos por otro lado, en ocasiones algunos conocidos o algunas organizaciones pueden tener algunas pastillas de más que pueden ayudar por unos cuantos días. 

Debido a las características de la infección por VIH, es importante tomar los medicamentos de por vida. Afortunadamente, la mayoría de los medicamentos que existen en la actualidad ya no provocan tantos efectos secundarios como lo hacían los primeros antirretrovirales. 

Existen proyectos para desarrollar tratamientos antirretrovirales inyectables que permitirán que en lugar de una o dos pastillas diarias, se pueda poner una inyección al mes o cada tres meses, sin embargo aún no están disponibles.

 
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